En bici al trabajo por los márgenes del río Segura, por Domingo García

December 23, 2020 |

Este artículo forma parte del concurso de relatos En Bici al Trabajo. Puedes ver todos los relatos presentados y los trabajos ganadores en este enlace.

Vivo en Murcia y trabajo en Alcantarilla. Gracias al clima que disfrutamos en el Levante, ir en bicicleta a trabajar por el carril bici que discurre por el margen del río Segura hasta mi trabajo es una experiencia que me conecta con la vida.

Con los aromas, los sonidos y las texturas de la luz.

El recorrido total son 11.5 kilómetros, de los cuales unos 9 transcurren por el carril bici del río. A veces voy con mi vieja Grisley Beartrack de paseo, pero habitualmente lo hago con mi Giant Talon de MTB.

He de reconocer que desde mediados de noviembre hasta principios de marzo dejo de ir al trabajo en bici porque la humedad del río a primera hora de la mañana pone al límite la resistencia térmica de mi cuerpo, pero en verano no me amilano y vuelvo del trabajo a las 15h a 40ºC, y tengo la sensación de haberme dado un baño de sol como dicen los ingleses, y llego a casa envuelto en sudor. 

Soy el único que acude al trabajo en bicicleta, y mis compañeros temen por mi salud (exceso de calor y de frío) y me dicen que estoy loco, ellos prefieren vivir en la comodidad del habitáculo del coche que te desconecta de todo sin que te des cuenta.

Porque ir al trabajo me aporta precisamente eso, sentir. Y cuando durante estos meses fríos voy en coche por una monótona recta plagada de interminables semáforos y de coches invadidos de una prisa furiosa y despiadada, pienso en lo que me estoy perdiendo y en ese carril bici lleno de sonidos de pájaros y de olor a huerta que está tan cerca y que no puedo sentir.

Este artículo forma parte del concurso de relatos En Bici al Trabajo. Puedes ver todos los relatos presentados y los trabajos ganadores en este enlace.